Ponte de pie con los pies separados a la altura de los hombros.
2
Extiende una pierna hacia adelante, manteniéndola elevada del suelo.
3
Flexiona la pierna de apoyo y baja el cuerpo como si te sentaras en una silla.
4
Mantén el pecho arriba y la espalda recta.
5
Empuja con el talón para regresar a la posición inicial.
6
Repite con la otra pierna.
Consejo para empezar: haz el movimiento lento y controlado. Es mejor hacer menos bien hechas que muchas con mala técnica. Si algo duele (dolor, no esfuerzo), detente.