Ponte de pie con los pies separados a la altura de los hombros y las manos en las caderas.
2
Flexiona ligeramente las rodillas y levanta los talones del suelo, equilibrándote sobre las puntas de los pies.
3
Manteniendo las rodillas flexionadas, gira las rodillas en un movimiento circular, primero en el sentido de las agujas del reloj y luego en sentido contrario.
4
Realiza el movimiento el número de repeticiones deseado.
Consejo para empezar: haz el movimiento lento y controlado. Es mejor hacer menos bien hechas que muchas con mala técnica. Si algo duele (dolor, no esfuerzo), detente.